Antes de que lo olvide, porque el recuerdo lleva semanas revoloteando en mi cabeza y me disponía a escribir sobre un popular antagonista de las historietas, hablemos de otro tipo de mutación.

Un personaje recurrente en este espacio es el psiquiatra y asesino serial Hannibal Lecter, creación –como bien saben- del novelista estadounidense Thomas Harris. Sus fascinantes encarnaciones en el cine y la televisión nos han hecho olvidar una peculiaridad más que le otorgó su creador. Porque pareciera que para Harris no fue suficiente dale contrastantes hábitos exquisitos, o raíces nobiliarias –lo que hace más plausible la situación por eso de los matrimonios intrafamiliares-, o el gusto por comer carne humana. Por si fuera poco, Lecter padece polidactilia.

También conocida como hiperdactilia, la denominación de la condición procede del griego poly (muchos) y daktylos (dedo) y refiere a una anomalía genética donde un ser humano nace con más dedos –en la mano o el pie- de los que le corresponde, sea competa o parcialmente formados. En El silencio de los corderos (1988), la novata Clarice Starling se percata de ello:

Él la interrumpió levantando la mano. Era una mano de hermosas proporciones, notó Clarice, con un dedo medio perfectamente duplicado. Se trata de la forma menos frecuente de polidactilia que existe.

En su tercera aventura, Hannibal (1999), la condición posee mayor importancia en la historia, pues una radiografía lo desenmascara ante sus perseguidores:

El doctor Lecter se verá obligado a disimular su mano izquierda y puede intentar operársela, ya que el tipo de polidactilismo que presenta, con perfecto desarrollo de los dedos, es extremadamente raro y fácilmente identificable.

Justo cuando terminé de redactar esta entrega caí en cuenta que pareciera que invado territorios de Desde el quirófano, la columna en reposo de mi querido Edgar Beltrán. Gracias a los motores de búsqueda en el Internet, descubrí que tocó un poco el tema, lectura que recomiendo ampliamente.

¿Cuántas veces cae un rayo en el mismo lugar? Nuestro caníbal favorito es destacable desde cualquier arista.

Roberto Coria es investigador en literatura y cine fantástico. Imparte desde 1998 cursos, talleres, ciclos de cine y conferencias sobre estos mundos en diversas casas académicas. Es asesor en materia literaria de Mórbido. Escribió la obra de teatro “El hombre que fue Drácula” y es co-conductor del programa de radio “Horroris causa”. Fue Perito en Arte Forense de la Procuraduría de Justicia capitalina.

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Written by Roberto Coria
Roberto Coria es investigador en literatura y cine fantástico. Imparte desde 1998 cursos, talleres, ciclos de cine y conferencias sobre estos mundos en diversas casas académicas del país. Es asesor literario de Mórbido. Escribió las obras de teatro “El hombre que fue Drácula”, “La noche que murió Poe” y “Renfield, el apóstol de Drácula”. Condujo el podcast Testigos del Crimen y escribe el blog Horroris causa, convertido ahora en un programa radiofónico. En sus horas diurnas es Perito en Arte Forense de la Procuraduría General de Justicia del que anteriormente era conocido como Distrito Federal.