Nada dice mejor –¡Te maldigo a ti, a tus tierras y a todo tu clan!- que la cabeza de un caballo clavada en una estaca.

Por lo menos así era en época de vikingos, momento en donde la forma más espectacular para maldecir al enemigo era con un Nidstang, una serie de insultos y cosas feas que tomaban forma en largos postes, adornados con el cráneo de un caballo en la punta.

El poste era tallado con runas que definían el tipo de fuerza destructiva que iba a atacar, las cuales provenían de Hela, diosa del inframundo nórdico. Todo el montaje de tres metros era clavado en tierra del enemigo y dirigido en sentido de su casa.

glossarynidstang

Una ceremonia se llevaba a cabo para que la magia surtiera efecto y destruyera la vida de la persona a maldecir. Las mentadas se lograban con el poste, que perturbaba y desataba la ira de los espíritus de la tierra que habitaban el suelo de la persona.

El poder de las palabras no era tomado a la ligera por estos eficientes guerreros, por lo que un nid o maldición de este tipo era utilizado en extremas ocasiones, como insulto máximo. Además, no sólo se empleaban en contra de personas, también funcionaban para destruir terrenos y lugares.

Runas como la de Thurs, el gigante demoníaco, o la de Isa, eran bastante eficientes para herir al enemigo y hacer que perdiera su voluntad para que, finalmente, acabara víctima de las fuerzas de la destrucción.

nidstang_2Y bueno, ya para acabar, ¿por qué un caballo? Simplemente por que éste animal era sagrado y el favorito de Odín, quien además de ser uno de los principales dioses, lo era de las runas y de la magia.

Si quieren conocer un poco más de los nórdicos, empieza la cuenta regresiva para la segunda temporada de Vikingos,  gran historia de ficción que transmite NatGeo. 

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