Por Alain Schettino 

Si hablamos de cine de horror asiático lo primero que nos vendrá a la mente es el J-horror con sus clásicos temas sobrenaturales tan arraigados a su cultura. Los más osados quizá mencionen sus vertientes más extremas y “frikis” como el Gore japonés  contemporáneo y quizá algunas producciones tailandesas y surcoreanas.

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13558712292631290542192Sin embargo, otras industrias como la indonesia y la filipina han pasado casi inadvertidas para el gran público, y no es de sorprender debido a sus escasos valores de producción y en muchas ocasiones su poco valor artístico, pero hubo sus excepciones, tal como el esplendor de Hemisphere Pictures en Filipinas del cual haré una breve retrospectiva. Quizá pensemos que el único aporte filipino a la cultura popular sean sus grandes boxeadores y su extensa gastronomía, sin embargo descubrir su cinematografía puede resultarnos una grata sorpresa.

Al igual que el resto del cine de Asia, el filipino parte de una combinación entre  sus tradiciones y una cosmovisión muy particular, además de la influencia  del cine occidental de su época, pero a diferencia de Japón u otros países, muchas de las películas filipinas estuvieron financiadas por dinero gringo, además de haber sido manufacturadas para su distribución en los circuitos de autocinemas de Estados Unidos.

Fue este el caso de Blood Creature o Terror is a Man (La isla del Terror) dirigida por Eddie Romero y Gerardo De León dos de los estandartes del cine filipino quienes dotaron de identidad y rumbo, no sólo al cine de horror filipino, sino a la industria en general.

La premisa puede resultar simple y nada novedosa: Un científico  se aleja a una isla remota (isla de sangre) para darle vida a una criatura mitad hombre mitad pantera, la cual le hará desear nunca haber jugado a ser dios.  ¿Les suena familiar? pues sí, la película está vagamente basada en la obra de HG Wells La isla del Dr. Moreau, y las similitudes no terminan allí, ya que la historia contiene la clásica estructura de “complejo Frankenstein” que muchas películas post Universal sufrieron en la época.

Y a pesar de lo que muchos creeríamos, en cuestiones técnicas Terror is a Man es una película bien lograda, con planos interesantes, sets exóticos y actuaciones bastante verosímiles, que además logra mantener la tensión de principio a fin.

El éxito de la cinta aseguró un par de secuelas Island of the living horror (1966) y Beast of Blood (1970) ambas no tan ambiciosas como su predecesora, aunque con el mismo toque que hizo especial a la primera. Cabe mencionar que ambas consiguieron una buena recepción tanto en Filipinas como en el grindhouse norteamericano, dando paso a una serie de refritos dentro y fuera de su territorio.

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Gerardo de León continuó explotando la formula creativa de la hibridación y en 1966 dirigió Blood Drinkers, una película de horror gótico, que encuentra inspiración directa en la Hammer Films y la fusiona con  imaginarios religiosos distintivos de Filipinas muy opuestos al resto de Asia, gracias a su condición como único país mayoritariamente católico del continente.

Muchas películas de explotación surgieron a raíz del matrimonio  fílmico entre Filipinas y Estados Unidos y fueron dirigidas o producidas por Romero y De León,  desde Devil Dolls House producida por Roger Corman y el mismo Romero, protagonizada por Sid Haig (House of the 1000 corpses)  y la exuberante Pam Grier (Coffy) hasta Vampire Hookers con John Carradine en el papel estelar.

Pero para entender el cine filipino en toda su extensión,  no sólo tenemos que remitirnos a la filmografía de Romero o De León quienes meritoriamente maduraron toda una industria e inclusive inspiraron a directores como Tarantino, sino también entender su contexto geográfico y cultural  para abrir nuestra percepción y recorrer sus ambientes opresivos, sus escenarios selváticos y densos manglares, invitándonos a vivir  la experiencia que sólo el cine de un país tan lejano y distinto puede ofrecernos.

Filmografía Básica:

 Terror is a Man (1959) Blood Island (1968), Brides of Blood (1968), Beast of the Yellow Night (1971), Beast of Blood (1971), The Big Doll House (1971), The Twilight People (1972), Black Mama, White Mama (1973), Beyond Atlantis  (1973) and Savage Sisters (1974).

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