El bloque de Cortos Gourmet comenzó pasado el mediodía, y a pesar del retraso, la concurrencia fue mayor. En ésta ocasión el Colegio Jesuita se asemejó más a un rastro humano, ya que lo que caracterizó a los cortometrajes fueron los litros de sangre derramada y la carne humana destazada.

La función comenzó con un corto español: Hambre, de Efraín Parrilla Santamaría, tal fue el impacto que dejó la pareja caníbal que los espectadores estallaron en un aplauso.

Otro de los cortos que también fue bien recibido y aplaudido fue el que dirigió Salomón Askenazi, Heaven and Hell, que aunque es de corta duración hace un buen contraste entre el bien y el mal sin dejar de lado el egoísmo humano. A éste le siguió Hijo de Dios, la animación en 2D de Álvaro Rosas y Tomás Montalva, la cual refleja el canibalismo y la doble moral de la sociedad.

Por otro lado, la obra del español Felipe Gómez Ullate, Bobo frituras, hizo reír a más de un espectador, pues el papel que protagoniza Borja en el restaurante Jose’s y los efectos especiales rayaron en lo exagerado y surreal.

Gourmet culminó con los cortometrajes sangrientos Suegro su cena está lista y Los crímenes del día de todos los Santos. Éste bloque gustó demasiado a la audiencia presente que agradeció con una ola de aplausos.

A la hora de asignar horarios a los respectivos bloques, los organizadores del festival seguramente pensaron que al terminar la función Gourmet sería la habitual hora de comer. Es como a propósito para dejar abierto el apetito.

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