Los Teddy Bear siempre han sido una de los máximas representaciones de la inocencia y la niñez. Pero en Vengeance Rhythm de Chriss Ullens, uno de esos adorables ositos cercena, corta, explota, dispara y mata barbies, animales de peluche  y hasta patitos de hule. Digamos que no tiene piedad. Todo ocurre en una habitación decorada para niños y las armas asesinas son pistolas de plástico, herramientas para jugar al carpintero así como otros juguetes. Lo único que es real son las viseras y sangre que en combinación con la felpa y el plástico de lo que están hechos los personajes genera sensaciones impresionantes.

Las tomas en super slow motion (phantom cam) de explosiones de juguetes me hicieron recordar aquellos momentos que protagonizamos específicamente los varones cuando pasabamos tiempo con otros amigos de nuestras cortas edades. Aventuras con personajes no animados que buscaban matar a los muñecos con los que no simpatizábamos tanto.  Seguido, si no es que siempre, aparecían dinámicas inocentes pero violentas siempre imaginadas desde la perspectiva del niño. Vengeance Rhythm es todo lo que pensé cuando pequeño pero nunca tuve oportunidad de ver. Seguro mis padres me hubieran regañado.

Vengeance Rhythm:

http://www.youtube.com/watch?v=eIvTfB_3a5w

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