De Arantza Vázquez

Películas de artes marciales hay para todos los gustos. Una prueba de ello es Kung Fu Hustle, comedia de gran éxito comercial en China y en el extranjero presentada en el 2004, en donde las peleas y coreografías se mezclan con la magia de las caricaturas. Quizá al revés.

La historia se desarrolla en China durante los años cuarenta. La Pandilla del Hacha es un grupo de mafiosos que se encuentran con Villa Pocilga, un pueblo donde hasta la señora que usa tubos en el cabello sabe kung fu. Este lugar se convierte en un obstáculo para los planes y el camino de la mafia.

KUNG FU HUSTLE

Entre los habitantes del pueblo se encuentra Sing, un joven que al no tener éxito defendiendo a una niña durante su infancia, pierde su fe en el bien y siente deseos de pertenecer a la mafia cuando la pandilla aparece en su vida. Estos deseos duran poco, pues cesan cuando se reencuentra con la niña y desarrolla, en él, el poder y la decisión de terminar con el mal de la Pandilla del Hacha.

SING

En Kung Fu Hustle encontramos referencias a todo tipo de películas desde The Matrix, hasta The Shining, pasando brevemente por el Coyote y el Correcaminos. 

En resumen, Stephen Chow (Journey to the West), director y protagonista de la cinta, nos muestra una película con algo para el que quiere reírse y también  para el amante del kung fu.

Comments are closed.