Esta semana está de moda la figura del dragón, esa temible criatura que no siempre nos recuerda lo destructiva y temible que en realidad puede ser. En honor a estos reptiles de tamaño colosal, veamos tres grandes propuestas para disfrutarlos fuera de Westeros.

Reign of Fire

Una de las pocas películas con dragones en tiempos “modernos” (la trama se desarrolla en el 2020, aunque el trailer diga 2084). La premisa es que hay un dragón viviendo bajo tierra en Londres, cerca de una obra del metro, y cuando los trabajadores excavan de más, lo despiertan, provocando la destrucción de la raza humana.

Ver a Christian Bale en un papel que no es Batman es refrescante, en especial por la escena en la que actúan Star Wars para las nuevas generaciones en un futuro sin electricidad. Como dato curioso, los dragones crean fuego mezclando dos líquidos, algo similar a lo que hacen los escarabajos bombarderos, que no escupen fuego, pero si generan agua hirviendo mezclando químicos en su cuerpo.

Dragonheart

No podía faltar esta genial película, que es principalmente una comedia pero que tiene un gran plus a su favor: responde la pregunta de “¿Cómo sería la voz de un dragón si pudieran hablar?” Como la de Sean Connery, obviamente.

Un caballero y un dragón se dedican al fraude de varios feudos y pequeños reinos, pero lo que verdaderamente hace de esta película una joya es que muestra al dragón como fue concebido originalmente, como una criatura sabia y muy inteligente, no como una máquina escupe-fuego destructora.

Las crónicas de Pern

Esta es una de las sagas literarias más largas de la historia. Creada por Anne McCaffrey, la primer mujer en ganarse los premios Hugo y Nebula, Las Crónicas de Pern están compuestas por 22 libros hasta hoy (24 si cuentas los cuentos cortos que se han recopilado en dos libros) y es una de esas propiedades intelectuales imposibles de filmar, claro que se decía lo mismo de El Señor de los Anillos.

Aunque no lo parezca al principio, estas crónicas son de la mejor ciencia ficción que hay (no explicaremos el porqué, es un spoiler impresionante), pero la historia básica es que Pern es un mundo donde cada 250 años cae un organismo que acaba con toda la vida que toca. Pero después de casi 500 años, no ha caído, así que los dragones utilizados para destruirlo han sido dejados de lado y casi no existen, la gente ya no los ve como héroes necesarios y los feudos donde viven ya se dedican a buscar riquezas y sobrevivir… hasta que el organismo cae de nuevo.

La saga de Pern cubre 2,500 años de historia a lo largo de sus libros, y mientras al principio parece fantasía medieval su transformación en ciencia ficción es uno de los giros de tuerca más increíbles del género.

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