En el mundo de lo mórbido, los villanos son la pieza clave de cualquier rompecabezas. Estos personajes son los que crean el conflicto de todas las narrativas. Son a quienes tememos. Son de quienes queremos escapar. Los villanos son aquellos que nos quitan el sueño y hacen que nuestras noches se llenen de sudor frío, paranoias, alucinaciones y escalofríos. Pero, nos guste o no, también ellos son quienes le dan vida a cualquier mórbida historia. En ocasiones llegan a ser tan crueles e interesantes que le roban el show a sus antagonistas, convirtiéndose en los personajes principales.

Los villanos pueden causar admiración hasta que invaden nuestro mundo. Fuera del cine y las novelas, estos tipos tienen la manía de pisar la vida de quienes ellos deseen. Ya sea un político corrupto, un delincuente egocéntrico o un terrorista que decide quitarle la vida a miles de personas inocentes para enfrentar a un gobierno. Pero estos son solo un pequeño porcentaje de los peores villanos que hayamos visto.

Pocos malos nos impactaron tanto como “Butcher Bill” en Pandillas de Nueva York. Al menos le valió una nominación al Oscar. Pero dudo que “Butcher de Rostov” merezca medio aplauso de nosotros. Este ucraniano con problemas de impotencia y que mojó la cama toda su vida, atormentó a  toda una ciudad por treinta años. Este asesino únicamente tenía un orgasmo si acuchillaba a sus víctimas.

Tal vez la mafia tenga sus métodos tradicionales para despojarse de los cadáveres, pero nadie le sacó tanto jugo a este recurso como “El asesino de Green River”. Gary Ridgeway fue encarcelado tras haber asesinado a más de 90 prostitutas después de pervertirlas sexualmente. Un gran porcentaje de sus víctimas fueron arrojadas al río, Ridgeway confesó que asesinar jovencitas era parte de su carrera.

Cómo olvidar a Luis Garavito, Colombiano que tras sufrir durante toda su infancia se convirtió en uno de los asesinos mas ruines que ha visto nuestra historia. Garavito usaba su carisma para atraer niños y secuestrarlos, posteriormente los violaba, torturaba y decapitaba. Al ser aprehendido, las investigaciones revelaron que este sujeto había terminado con la vida de más de 400 niños en su haber. Sus acciones le ganaron el apodo de “La Bestia”. Apostamos que hasta el mismísimo Kruger temería visitarlo en sus sueños.

“Hola, Clarice”, dos palabras que nos ponen los pelos de punta. Hannibal Lecter es uno de los villanos favoritos de Mórbido. Esa mirada penetrante y apetito insaciable llegan a lo más profundo de nuestros miedos. Y qué decir del Drácula, ese conde atormentado que siempre sufrió de amor y de sed de sangre. Dos grandes villanos de la literatura y pantalla grande que causan admiración del público. Pero lo que nos causa verdadero repudio es cuando alguien lleva a la vida el modus operandi de estos dos ídolos. En 1950, Richard Trenton comenzó a asesinar, beber la sangre y alimentarse de sus víctimas. Al ser interrogado, “El asesino de Sacramento”, confesó haber cometido todos sus crímenes con el objetivo de evitar un complot Nazi en su contra. Al ser encarcelado, todos los reclusos le temían ya que sus prácticas bizarras eran bien conocidas. Creo que nosotros le huiríamos a un hombre que se bañaba en la sangre de sus víctimas, ¿ustedes no?

Los villanos siempre serán parte de nuestras vidas. Serán por quienes vayamos al cine o por quienes leeremos un libro. Ovacionaremos a quienes los interpreten. Apoyaremos, incluso, sus actos con tal de ver a los héroes caer. Pero Mórbido siempre repudiará a todos aquellos que perturben el mundo real. Esos Villanos, jamás obtendrán nuestro aplauso.

Por Peter