Woman and blood

Por Karla Sanay @karlasanay

Tuvo que haberse vivido bajo una roca por un buen rato para haber ignorado las discusiones constantes acerca de los roles de género en el horror y terror. Entre la extensa lista de estigmas se encuentra la traba incómoda del acercamiento misógino detrás de la objetificación de la mujer en muchísimos de estos productos (¿realmente se necesita elaborar sobre este argumento?). Este tipo de juicios suelen resolver la cuestión de la audiencia femenina con respuestas que apuntan hacia el “masoquismo” o la excusa hormonal de “acurrucarse con el novio”. A pesar de las descalificaciones que suelen generalizar esta categoría de manera tremendamente injusta, diversas investigaciones han comprobado que el público femenino consume igual o en ocasiones incluso más el género de horror que el masculino. Por decir algo, de acuerdo a un artículo de la revista Entertainment Weekly el 60% del público en las funciones del remake de The Ring fueron mujeres, mientras que la cifra en el caso de The Grudge fue de un 65%. A pesar de la publicación de estos números, el carácter de placer culposo que lo hace “indigno de estudio o atención” persiste ante los ojos de un sector considerable. Si la audiencia es aún tan subestimada, imagínense cómo la tienen las mujeres que decidieron trabajar como fuerzas rectoras en esta industria…

Women in Horror Recognition Month (WiHM) es un servicio proporcionado por la Viscera Organization que “asiste a las poco representadas artistas de género para obtener oportunidades, exposición y educación a través de eventos altruistas, material impreso, artículos, entrevistas y apoyo en línea. WiHM busca exponer y romper constructos sociales, así como la falta de comunicación entre mujeres profesionales, mientras educa simultáneamente al público acerca de la discriminación y cómo pueden ayudar a que el género femenino alcance la equidad”. Por lo tanto, “WiHM se enfoca en apoyar los logros de las mujeres que utilizan el espejo más extremo disponible en las narrativas: el horror”. También alientan a las mujeres a “explorar y representar estos horrores de manera constructiva en ambientes positivos”.

Para contextualizar un poco, van algunos datos para la reflexión:

  • En la década de los 20 no había más de diez mujeres con puestos de líder trabajando en Hollywoood.
  • En el 2009, el índice de la industria mainstream del cine era de un 16% femenil contra un 84% varonil.
  • En el 2011, solo el 5% de los directores trabajando en Hollywood eran mujeres.

Actualmente, “a las mujeres todavía no se les ofrece el mismo pago y oportunidades que sus colegas masculinos en muchas industrias, particularmente las de las artes. La discriminación se mantiene fervientemente en Hollywood y resulta muy difícil para las féminas (incluso para actrices famosas) lograr que sus películas sean financiadas por estudios multinacionales. Las estadísticas comprueban que a las mujeres aún no se les ofrece las mismas oportunidades que a los hombres debido a múltiples razones que abarcan desde la discriminación, hasta mujeres profesionales que aceptan menos de lo que realmente valen para poder recibir las mismas oportunidades que sus colegas masculinos”.

Ante esto Ricardo Farías (director de este sitio y locutor de Radio Mórbido) comenta que “de hecho si nos ponemos a pensar en audiencias cuando empieza esta época de oro del cine de horror o ciencia ficción, por ahí en los cincuentas, pues el tema es más bien que si nos fijamos en ese mismo paralelo de la publicidad y otros diferentes medios, en realidad no tenían muy claro cuáles eran las audiencias. Es decir, no había como esos segmentos todavía y en realidad lo que pasa es que era una industria que por supuesto era hecha por hombres y por eso tenía ciertas repercusiones, no solamente en la forma de la construcción narrativa, sino también en la forma de entender a las audiencias”.

Luis García Roiz, otro de los locutores de Radio Mórbido, agrega un poco de su experiencia al decir que “en general el cine de género se cree que es de hombres básicamente, pero yo creo que ya no es así y tampoco ha sido desde antes. Mi mamá es fanática del género, es más, ella me introdujo a esto y era fanática de Dario Argento en los setentas y ella fue como mi gurú del cine. Le fascinaba toda esta cuestión del terror y le encanta todavía”.

Desde la perspectiva inmediata, Laura Rojas (productora independiente, editora de este sitio, guionista de Radio Mórbido y coordinadora de invitados especiales de Mórbido Film Fest) cree que en caso del género de horror “Como en todos los aspectos de la vida, en algunos casos hay misoginia y en otros no. Creo que el papel de la mujer es muy sensual y eso es lo que atrae al terror y tiene que ver totalmente con los sentidos”. Ante lo mismo Farías agrega que “al final del día, cualquier narrativa es de alguna manera el reflejo de su propia sociedad y bueno, pues si lo vemos así parte de ese reflejo es la misoginia del mundo en que vivimos, los círculos de poder de los hombres, el poco respeto al intelecto femenino y pensar a la mujer como un objeto, como algo usable y desechable y bueno pues en esa misma lógica se refleja en las narrativas del cine de horror, la scream queen tal cual”.

Una de las herramientas más habituales en los inicios del slasher era que todas las señoritas sexualmente activas estaban condenadas a ser brutalmente asesinadas. Por el otro lado, junto al crecimiento del movimiento feminista en la década de los setenta, surgió una nueva corriente de protagonistas que luchaban de manera perseverante y salían con vida. A este arquetipo se le denominó como la final girl, evidente en el papel de Jamie Lee Curtis en Halloween. Otra figura icónica en este tipo de representaciones es sin duda la de Ripley en la franquicia de Alien, interpretada por la legendaria Sigourney Weaver. No fue sino hasta dos décadas después cuando esta sobreviviente no se presentó como la típica virgen, caso de Neve Campbell en la franquicia de Scream. Durante la década de los 90, también se presentaron otras figuras de empoderamiento femenil como Jodie Foster en The Silence of the Lambs. Gracias a estos y otros casos, ya no resulta extraño toparnos con películas que celebren a las mujeres que demuestran ser extraordinarias. Esto ha propiciado a que el género ya se legitime como una plataforma válida para los discursos feministas.

Daniela Carrillo, colaboradora en Radio Mórbido y este sitio, contextualiza el rol heroico y la función de la mujer dentro de la violencia “desde la época del barroco con las pinturas de Goliat y Judith de Caravaggio, donde Judith es la heroína que primero tiene que seducir a Goliat durante días y ser su mujer para al final tener que cortarle la cabeza y salvar al pueblo”. Asimismo menciona que “la mujer ha ido tomando importancia y ha sobrepasado hasta cierto punto un papel masculino. Yo estoy de acuerdo en que físicamente nunca vamos a poder ser igual que un hombre, pero podemos llegar a ingeniárnosla para tener mayor capacidad. Ahorita estamos en una época donde las mujeres vemos y luchamos por nosotras mismas, ya podemos agarrar las herramientas y salir adelante nosotras solas”.

Sobre el rol de la mujer y su evolución a través de los años, Laura cree que estas figuras son “un reflejo del desarrollo de la sociedad, o sea, si ya cada día más mujeres son independientes, no necesitan tener un hombre en su vida tal cual o no necesitan una figura masculina para desarrollarse en cualquier ámbito, por supuesto que se ve reflejado en los productos culturales, en las películas y en el terror”.

Sobre el posicionamiento de las mujeres en el terror, Laura comparte que esto se puede deber al “gran poder seductivo e inteligencia que tenemos para lograr lo que queremos y no cansarnos hasta conseguirlo”, así como su postura al reconocer que “las mujeres estamos más locas, planeamos mejor y no sólo llegamos a dar hachazos, incluso somos más maquiavélicas a veces”. Desde el otro lado del espectro, Luis explica sobre esta faceta amenazante que en el cine “es una realidad que la mujer no mata tanto como el hombre pero lo hace con una violencia mayor, mucho más apasionada y sofisticada”. Ricardo declara que para él “lo mejor que le pudo haber pasado a las mujeres como personajes en ficción es que no tengan necesariamente un papel establecido, que ya se hayan como mezclado totalmente”.

Sobre la industria del horror, Luis opina que “es un medio todavía controlado por los hombres, por lo que ha sido difícil que sobresalgan las mujeres, hasta ahorita claro está”. Laura piensa que, “los nombres se reconocen por la calidad del trabajo, no sólo en guionismo o en producción, sino en efectos especiales, hay unas mujeres que hacen unas cosas de maquillaje impresionante, en vestuario, etcétera. En el caso particular del cine no reconocemos a muchas mujeres pero por ejemplo en la literatura, en los cómics, en la fotografía de terror o de horror hay muchas mujeres que ya tienen un nombre establecido”.

Ricardo expone su teoría de la siguiente manera: “esto puede sonar misógino pero no lo es, al final del día las mujeres han dominado al mundo desde la posición en donde estén, el día de hoy creo que lo están dominando de una manera distintita y hoy digamos que no se necesitan quedar en la casa, ya no son esas consejeras, las que están a lado de los hombres, ya no necesitan estar en esas circunstancias sino el día de hoy tienen un papel protagónico y también creo que están perdiendo esa necesidad de demostrar que son mejores. Cuando acabe de suceder eso vamos a ver a 18 Kathryn Bigelows en los Óscares, no solamente a grandes actrices o excelentes diseñadoras de sonido o artistas de maquillaje”.

Los invitamos a entrar al sitio oficial de esta iniciativa que transcurrió este mes, en el cual pueden leer más acerca de la organización y también otras coberturas de distintos medios catalogados como embajadores de la causa.

 

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