Por: Cuauhtémoc (Ketzer).

La música se tiene que entender como la expresión artística más consumida y más difundida por el simple hecho de que tiene una relación íntima con la cotidianidad de la vida humana, además de que es una forma en la que las personas pueden darle cualquier contexto a los sentimientos, estados de ánimo, entorno en el que se vive e incluso plasmar sucesos históricos que marcan alguna parte de nuestras historias. El Metal como buen antagónico de las buenas costumbres ha tomado sucesos basados en personajes que son repudiados por la sociedad en la que vivimos para convertirlos en parte de su música y que nos cuentan a veces con lujo de detalle los modus operandi de estos sujetos, hablamos de los “Serial Killers”.

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El asesinato es una acción social, moral y hasta religiosamente intolerable y claramente castigable para quien lo cometa, ya que es algo que atenta no solo contra la vida de alguna persona sino que se suma el daño y dolor de terceros. Pese a todo esto, hay personas que han destacado por la crueldad de cometer varios homicidios, haciendo de esto un ritual para poder darle sentido a su propia existencia, muchos de ellos de las maneras más sádicas e inimaginables que nos dan una muestra de la degradación de la mente de un ser humano al momento de querer lastimar a otro ser vivo.

Algunos asesino seriales han sido personajes que pese a ser criminales han formado parte de la cultura popular, en la que con el paso del tiempo su “halo” va creciendo pese a todas las atrocidades que haya cometido como violaciones, mutilaciones, torturas, canibalismo e incluso, gracias a muchos de ellos se fueron dando nombres a algunas parafilias que ahora se conocen.

La música inspirada en los asesinos seriales intenta de alguna manera recordar cómo es que nuestra cultura, ya de por sí morbosa, rinde tributo a estos seres malditos, tenemos que reconocer que estamos acostumbrados a que la violencia es un tema de entretenimiento, porque la violencia vende. La música es una parte de nuestro entretenimiento diario e incluso puede ser una válvula de escape para la mayoría de la gente, en este caso el heavy metal siendo un género agresivo y sin tabúes se agarra de esta expresión de violencia con el fin de entretener al escucha.

Ejemplos hay muchos, así como hay asesinos seriales, sin embargo la lista se va reduciendo conforme se va dando la nota más brutal o en este caso, mientras la historia se cuenta de la manera más real posible. Entre estas bandas podemos mencionar a Cradle of Filth, Bathory, Slayer, Venom, Cannibal Corpse, Suicide Comando, Judas Priest, Overkill; Rammstein, y muchos etcéteras más.

Elizabeth Bathory es una de las asesinas más populares dentro de la historia y de quien se cree el número de víctimas fue de más de 500 a 600, todos ellos asesinados para conseguir sangre fresca en la que Bathory se pudiese bañar e incluso beber para poder alcanzar la juventud eterna. Esta mujer ha inspirado a más de uno para hacer música sobre ella, la banda sueca Bathory decidió llamarse así en honor a esta Condesa, Cradle of Filth sacó un álbum completo dedicado a ella bajo el nombre de Cruelty and the Beast, cabe mencionar que es uno de sus mejores trabajos de la banda y de donde se desprenden varios clásicos como Cruelty Brought Tree Orchids. Venom es otra banda que rinde tributo a esta asesina en su álbum Black Metal, Opera Diabolicus e incluso Slayer no se quedó atrás con Beatuy Through Order, y muchas bandas más como Evile, Kamelot, Dissection, etc.

David Berkowitz o mejor conocido como “El Hijo de Sam” es otro de los más célebres asesinos seriales estadounidenses, pese a no tener ningún “modus operandi”, llegó a matar a unas 6 personas con un revólver, según Berkowitz, el sólo seguía las órdenes de un demonio que le hablaba mediante el perro de su vecino, el perro se llamaba Sam. También declaró que era miembro de una secta satánica de la que nunca se comprobó su existencia. En el aspecto musical, Overkill le rinde un homenaje en su disco I Hear Black, Shinedown con “Son of Sam” e incluso desde Japón la banda Church of Misery nos regala una canción de Doom Metal bajo el nombre de David Berkowitz.

Ted Bundy era un ladrón, violador y asesino en serie que según algunos números, sus víctimas llegaron a más de 100, se conoció por su carisma y porque el mismo se defendió en su juicio. Aborted le hace un homenaje a su puro estilo de Brutal Death Metal con su canción Meticuous Invagination, Edge of Insanity con Murder Dividead hace una muy buena canción de este personaje.

Menciones aparte y para variar un poco, Cannibal Corpse se encarga de recrear muy a su manera, aunque esta vez digamos que la letra por más fantasiosa y aberrante que suene sea tal vez una de las más reales que existan sobre el demente Ed Gein quien saltó a la fama sobre todo por su gusto de desenterrar, violar y hacer artesanías con cadáveres e incluso a veces comer parte de ellos, todo esto en su canción Adicted to Vaginal Skin. Siendo una banda completamente brutal y extrema es lógico que tomen las historias verídicas más enfermas que existan para crear música y es que Necropedophile es otra muestra de ello, esta puede ser una de las canciones más fuertes y malditas que existan; el hecho de ser necrófilo ya es algo totalmente enfermo y aun así fusionarlo con la pedofilia sólo puede ser llamado como una verdadera porquería de magnitudes inhumanas, bueno pues esta canción no es sobre un asesino serial, pero habla sobre la obsesión que tenía Carl Tanzer por una muchacha de nombre Helena Hoyos quien fue su paciente y murió de tuberculosis. El buen Carl pidió permiso a los padres de esta muchacha para hacerle un mausoleo con el fin de que esta no se descompusiera tan rápido, este tipo visitaba la tumba cada noche y al tercer año de muerta decidió llevarla a su casa para que “viviera” con el por 7 largos años, obviamente tuvo que restaurar el cuerpo e incluso se dice la acondicionó con el fin de tener sexo con el cadáver.

Otra mención es la banda de Grindcore Macabre, estos tipos no se han conformado con simplemente homenajear a su manera a estos personajes sino que incluso se han entrevistado personalmente (en la cárcel, claro está) con algunos de estos asesinos, John Wayne Gacy es uno de ellos. Su música es una combinación de brutalidad con letras apegadas al realismo pero con un humor muy, muy negro. Han sacado una canción (o varias) por cada asesino en serie registrado.

Existen cientos de ejemplos más, sobre todo de bandas de rock y metal en su mayoría de Black, Death, Thrash entre otros que perteneces al linaje más agresivo de este género musical. No obstante la música no es la única expresión artística que se encarga de popularizar estos seres tan despreciables; los podemos ver como celebridades en pinturas, galerías de arte, museos, en revistas populares, televisión, etc.

Pero, ¿por qué nos encargamos como sociedad de popularizarlos, de darles más vida incluso estando ellos muertos? Tal vez porque los asesinos en serie llegan a representar nuestras reacciones negativas más básicas, me explico, ellos logran cruzar el límite que como sociedad nos marcamos entre lo permitido y lo castigable, esa línea que no logramos comprender y que se basa en el deseo de atormentar a otro ser humano hasta darle muerte.

El Heavy metal por muy censurable que sea respecto a este tema es música que nos permite entender lo frágiles que somos los seres humanos con respecto a los demás, nuestro cuerpo es un saco muy fino que podemos dañar en cualquier momento, además de lo perversos que podemos llegar a ser. La música es estridente, sí es cierto, pero es una clara muestra de rendirle culto al poder y mientras más agresiva y potente sea, mayor satisfacción se obtendrá, una satisfacción que se obtiene a través de los oídos. Caso contrario con estos personajes que deciden canalizar su furia y transmitir el deseo de poder a través de la violencia, con el fin de mostrar su inconformidad e inhumanidad que poseen y tal vez, con la esperanza de encontrar algo que los hiciera sentirse menos solos.

 

 

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