Por Julio César Sánchez

Tras años sin que la capital española tuviera un festival de cine fantástico que satisficiera el hambre cinefaga de los aficionados al terror, la fantasía y la ciencia ficción, después de la desaparición a principios de los 90 del legendario IMAGFIC nos habíamos quedado un poco huérfanos,  la Muestra de SyFy vino a cubrir a ese vacío y ahora se cumplen 10 años de aquella primera muestra de cine fantástico de Madrid. Este año la muestra ha vuelto a celebrarse en el cine Callao, por segundo año consecutivo, abandonando el cine Capitol que tantos buenos momentos ha dado a los aficionados en las muestras de años anteriores. En cualquier caso, acudir cada año a la Muestra de cine fantástico de SyFy en Madrid es como volver a casa por navidad, es reencontrarse con viejos amigos. Pero desde hace unos pocos años no solo estamos “los de siempre” sino que las sesiones están a reventar como estaba la premier de OZ, Un mundo de Fantasía y llenas de nueva savia.

La actriz Leticia Dolera (la tremenda novia ensangrentada de [REC] 3) fue la encargada de presentar las pelis de la muestra como casi todos los años arropada entre alaridos, carcajadas y aplausos, como viene siendo ya tradición. Aunque esta vez en alguna de las sesiones fue sustituida por la también actriz y simpatiquísima Macarena Gómez. La mayoría de las películas proyectadas en esta edición son repesca del Festival de Sitges con la excepción de la inaugural Oz the Great and Powerful y la de clausura The Last Exorcism 2 (El Ultimo Exorcismo 2).

Leticia Dolera presentando la muestra

Leticia Dolera presentando la muestra

El preestreno de Oz the Great and Powerful de Sam Raimi, fue la cinta elegida para abrir la muestra de este año. Por cierto en 3D con sus correspondientes gafas pero doblada, lo que provocó diversas quejas y algunos abucheos. Esta enésima revisión del clásico El Mago de OZ  tiene un arranque muy prometedor que, sin embargo, pierde fuelle cuando nos adentramos en el mundo de la fantasía y abandonamos el “mundo real”. Cosa que sorprende teniendo en cuenta las dotes de Raimi para la fantasía oscura. Quizás el exceso de efectos digitales y de azúcar (no olvidemos que es una producción Disney), falta de ritmo y originalidad  hacen que el producto final se resienta. Aún así tiene sus aciertos visuales y es una delicia ver a las brujitas Mila Kunis y Rachel Weisz, que son de lo mejor de la película.

El viernes fue el día más flojito. Tras las fallidas Twixt, la decadencia de un  director  Coppola, una serie B que podria haber dirigido cualquier otro y que cuenta con momentos magistrales y otros en los que roza el ridículo, y  la decadencia de otro que sigue viviendo de las rentas de The Texas chainsaw Massacre, su guionista Kim Henkel, nos brindó Boneboys que trata de exprimir una vez más a su personaje Leatherface,  uno de esos títulos que caen en la categoría “mala pero divertida” debido al despropósito que es.

Menos mal que John Dies at the End salvó con creces la jornada. A estas alturas Don Coscarelli debería tener mucho más reconocimiento del que tiene. En la brecha durante cuatro décadas, el autor de la saga Phantasma, nos regaló el año pasado John Dies at the End. Adaptación de una novela que a priori se me antoja inadaptable, Coscarelli da una lección de comedia surrealista y kafkiana de ritmo trepidante, repleta de secuencias antológicas que fue bastante bien recibida pese a lo arriesgado de su propuesta: Monstruos hechos de carne, drogas que abren las puertas de la percepción,  realidades paralelas, sus buenas dosis de hemoglobina e incluso actores de prestigio como Paul Giamatti. Un filme que sorprende y no deja indiferente.

El  sábado llegó el turno de los platos fuertes, dos películas que siguen inéditas en España: Antiviral y  The Cabin in the Woods. Viendo Antiviral, tienes todo el tiempo la sensación de que cuando acabe en los créditos va a poner “Directed by David Cronenberg”, su hijo Brandon ha heredado el gusto del padre por las escenas en las que los personajes se introducen y expulsan de su cuerpo distintos objetos. De un tempo más bien pausado, la película se toma su tiempo, quizás por ello hubo varias deserciones entre el patio de butacas durante su proyección. Para contar la historia de un empleado de una empresa que se dedica a comerciar con las enfermedades de los famosos, muy en la línea de los postulados de “la nueva carne” y a medida que avanza el metraje va avanzando va aumentando la intriga y acercándose al universo creado por William Gibson padre del cyberpunk. Lo peor que se puede decir de la ópera prima de Brandon Cronenberg es que es una película que podría haber firmado su padre con todo lo que ello conlleva. Un título muy interesante no apto para todos los estómagos.

Y a continuación pudimos disfrutar The Cabin in the Woods. ¿Qué contar a estas alturas que no se haya contado ya de una de las películas de género más refrescantes e innovadoras de los últimos años y que incomprensiblemente parece que nunca se estrenará en España? La labor de deconstrucción del género que realizan los guionistas Joss Whedon y Drew Pierce  (también director) es encomiable, no sólo juegan con los estereotipos, con los iconos del cine de terror más reconocibles,  y con las reglas del género  para saltárselas y jugársela al espectador en un ejercicio metalingüístico que en ningún momento pierde su principal función: entretener.  Lo hace mezclando suspense, sangre, sustos y humor de forma magistral. Sin duda la más aplaudida de la muestra.

Para terminar el sábado, ya de madrugada la sesión golfa de Dead Sushi, del ese loco maravilloso que es el japonés Noboru Iguchi. Esta como el resto de sus películas está hecha para ser degustada en pantalla grande con una audiencia dispuesta a pasárselo en grande con las barbaridades de las que este hombre es capaz.

La representación europea recayó en dos películas inglesas.  La primera, Cockneys Vs Zombies, sobre la lucha de los hermanos Cockney por salir con vida de una invasión zombi en Londres. Una buena idea que no acaba de rematar…algo así como si Guy Ritchie (el de la primera época) dirigiese Shaun of the dead. La otra fue Grabbers, una pequeña joya irlandesa fue una de las sorpresas de la muestra. Heredera de un espíritu ochentero y festivo, una especie de calamares/vampiro llegan a las costas de una isla en plena tormenta y sus habitantes se “inmunizan” contra los bichejos emborrándose, ya que estos son alérgicos al alcohol. Una peli de monstruos como hacía tiempo no se veían.

Como iniciativa este año se pudieron ver dos clásicos del cine mudo, Garras Humanas del gran Tod Browning y  Nosferatu, el Vampiro  de F.W. Murneau,   poniéndolas música a la proyección el dúo Hidrogenesse. Así como la proyección infantil y gratuita de El Mago de Oz (1939) o las exposiciones dedicadas a la colección de PROPside.com, con una selección de piezas originales de algunos de los títulos más representativos de la historia más reciente del cine fantástico y de ciencia ficción y que incluyen: la espada de Blade, una moneda de Los Goonies, el Hydrobot de Terminator Salvation, la moto de Will Smith en Yo, Robot, el tablero de Jumanji, el guante de Freddy en Pesadilla en Elm Street o la trampa de Los Cazafantasmas. La colección podrá visitarse hasta el domingo 17 de marzo.

Por segundo año también la muestra ha acogido a PHENOMENA, la estupenda iniciativa de Nacho Cerdá (director de Los Abandonados presentador del evento),  que recupera películas de los 70, 80 y 90’s en pantalla grande, proyecciones que se convierten en todo una fiesta ya que están acompañadas de trailers y anuncios de la época, que devuelven la experiencia fílmica totalmente gozosa en el cine. La cita esta vez era con dos clásicos escritos curiosamente por Dan O’Bannon y Ronald Shusset:  Alien y  Total Recall.  Aunque la hora no acompañaba mucho (las tres y media de la tarde) ver estos dos pedazos de cinta en cine tiene su recompensa. De hecho tras la magistral Alien, la cinta de Verhoeven se convirtió en toda  una fiesta.

El domingo la encargada de cerrar estos cuatro días fue The Last Exorcism 2. En El Último Exorcismo 2, se abandona el cansino formato “found-fotage”, para contar la continuación directa de la anterior entrega de forma tradicional. La verdad es que la película soporta todo su interés en la interpretación de una soberbia Ashley Bell, pero la realización de Ed Gass-Donelly pierde fuerza según avanza la trama. Es una pena que el twist final, se realizase con tan pocos medios, la idea es realmente atractiva, pero los GGI son de película de la productora Asylum, esa que produce pelis de bajo presupuesto que copian las cintas más taquilleras sin sonrojo .

La X Muestra de Syfy terminó con un éxito absoluto de público, con la mayoría de sesiones con entradas agotadas, y con un nivel medio de las cintas proyectadas bastante  aceptable.

-Gracias a la inestimable ayuda de Daniel Luis López y Jose Luis Sixto.-

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