Siempre fue interesante desconocer la identidad de Jack ‘El destripador’. Ese personaje que en Londres, durante el otoño de 1888, asesinó a por lo menos cinco mujeres dedicadas a la prostitución. El misterio alrededor de lo ocurrido en Whitechapel se desvanece, un poco, al anunciarse que el asesino se trata de Aaron Kosminski.

El caso intrigó a muchos criminalistas a lo largo de la historia, fue justamente la ciencia y la avanzada tecnología forense lo que descubrió al asesino 126 años después. Según reportes en Daily Mail, un chal descubierto en el cuerpo de Catherine Eddowes, una de las víctimas, proporcionó las muestras de ADN necesario para realizar las pruebas. Esta prenda fue comprada por el empresario Russell Edwards quien entregó el objeto al Dr Jari Louhelainen, un reconocido analista genético especializado biología molecular y profesor en la Universidad de Helsinki.

En la prenda se encontraron dos tipos diferentes de sangre, uno pertenecía a la víctima y el otro a un inmigrante polaco llamado Aaron Kosminski, quien se dedicaba, aparentemente, a la peluquería y fue internado en un sanatorio los últimos días de su vida. El material se comparó con ADN de los descendientes de ambos involucrados, resultando perfectamente compatibles.

Jack ‘El destripador’ fue un gran personaje de la ficción en la literatura y el cine, el horror que causó fue inspiración para un gran número de productos culturales, como la película From Hell de los hermanos Hughes.

Adiós, misterio.

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