Hay cosas que no se pueden evitar, como la muerte. Pero hay cosas que trasciende incluso a ésta, la más oscura de las facetas de la vida. Suena ñoño, pero sin duda una de esas cuestiones es el amor. El amor entendido como una pulsión de vida, algo que se postra como el objetivo que te obliga a seguir caminando, incluso después de muerto.

Para el caso de los muertos vivientes, su objetivo de (irónicamente) vida, es devorar a aquellos que aún muestran signos vitales. Sin embargo, esto podría no ser cierto del todo. Estudios recientes (e incluso algunas películas) demuestra que un zombi es capaz de amar, a otro zombi por supuesto. Si no nos creen miren este corto titulado “Chomp!” (por favor no empiezen de exquisitos, diviertanse un poco con uno de los subgéneros que más ofrece humor; los muertos vivientes).

Guión y dirección: Adam y Joe Horton

Producción: Russell Noon

Zombi 1: Marc Pickering

Zombi 2: Georgina Strawson

Cadaver: James Dean

Dirección de fotografía: Sara Deane

Via Dread Central

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