Empress Alexadra Romanova

Por Cristina Urrutia Aldrete

El amor de una madre puede llegar hasta límite inconcebibles, darían la vida por sus hijos sin pensarlo dos veces.

Natalie Shau es una de las artistas digitales más reconocidas internacionalmente, su nacimiento fue en la ciudad más poblada de Lituania, Vilna; donde los edificios susurran grandes historias que hicieron explotar la imaginación de esta artista. Con un acervo enorme de impresiones, dibujos y sketchs, la prodigio representa a la emperatriz de Rusia Alexandra Romanov (2009) de una forma tétrica, al más puro estilo de quien sabe la historia lúgubre de una figura pública.

La familia Romanov tiene varias leyendas sobre de ella, Anastasia, la hija perdida y una maldición que fue la causante de que su imperio cayera durante la revolución rusa, son sólo algunas de ellas.

Alexandra Romanov, primero princesa de Prusia y luego, tras consumar su matrimonio con el amor de su vida Nicolás I, emperatriz de Rusia; dio fe ciega a un hombre que por unos era considerado como un santo y por otros como un hereje, hablo de Grigori Rasputin.

Dentro de su descendencia, los emperadores, tuvieron a Alexei, un niño débil que traía consigo la enfermedad de la hemofilia, la cual consiste en que la sangre no coagula de forma adecuada con lo cual cualquier herida implica un desangrado excesivo.

Rasputin fue el único que supo cómo controlar la enfermedad del pequeño príncipe, se por sabiduría o por azar, a tal grado que se ganó la confianza de la emperatriz y un puesto seguro dentro de la aristocracia rusa; hecho que logró que tuviera una gran actividad política y, con ello, una gran cantidad de problemas, no sólo a nivel personal si no también hacia la familia que lo había acogido.

Natalie Shau representa a Alexandra con todo el dolor que una madre puede tener al ver a su hijo saltando al abismo de la muerte. Su fe deposita en un hombre misterioso, bañada por la sangre sin coagular; los ojos fijan sus pupilas hacia arriba, no están siendo analíticos empezando porque no están conectados al cerebro.

Empres Alexandra Romanova

Empress Alexandra Romanova- Natalie Shau

Su blancura representa la inocencia de una mente que está desesperada por salvar a su hijo, es la pureza de su objetivo; cualquier cosa por salvar a su pequeño, incluso que su familia quede en ridículo político.

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