Hace unas cuantas semanas el director mexicano Diego Cohen presentó en el BIFFFLuna de Miel”, su última contribución al cine de terror. La película ya había sido galardonada con el Bloody Work in Progress en el reciente Festival Blood Window en Argentina.

Ésta es una cinta a la que no le hemos perdido la pista desde que empezó la preproducción, y por eso nos dimos a la tarea de hacerle una entrevista relativa a su trabajo previo (en específico sobre “Perdidos” que presentó su working progress en Mórbido 2014) pero tomando como principal interés “Luna de Miel”. Pero antes de clavarse en la entrevista échenle un ojo al tráiler y a las imágenes que tenemos en nuestro sitio, solo así entenderán la propuesta completa de terror mexicano que expone Diego Cohen.

Diego Cohen

Mórbido: “Perdidos”, que se presentó en Mórbido 2014, y ahora “Luna de Miel” son películas de terror. Para comprender la génesis de tu trabajo ¿por qué escogiste dirigir terror?

Diego Cohen: Siempre he sido consumidor de terror. Desde pequeño era fan, algo que curiosamente atendía a la influencia de mi madre, a quién también le encanta el terror. Sin embargo empecé mi carrera de una manera muy distinta, mi ópera prima de 2013 es una comedia drama. Luego corregí mi camino (risas) gracias a una máxima absoluta, “solo hacer las película que quiero ver”. Si trabajo en algo que cumpla mis exigencias como espectador, tendrá la peculiaridad de que será terror. Con este contexto llegó a hacer “Perdidos”, una película que quise hacer desde que vi “Blair Witch Project” en 1998. Cuando la concluí, inmediatamente agarré “Luna de Miel” con un guión que no escribí pero que sí edité. Fue una oportunidad muy valiosa porque teníamos el presupuesto para otra película que aún no tenía listo el guión, entonces yo salté y dije “quiero hacer Luna de Miel”.

M: Antes de entrar con “Luna de Miel”, tenemos que hablar de “Perdidos” ¿Cómo ha sido la recepción y cómo va el tema del lanzamiento?

DC: La expectativa es arrancar con un estreno grande, pero no podríamos pasar de las doscientas copias. Hasta ahora la película se ha presentado en tres ocasiones; dos en Mórbido, en Puebla y Mérida; y la tercera fue una invitación que me hicieron a un centro cultural en Buenos Aires. Fueron experiencias muy distintas pero muy a mi favor. Mórbido tiene un público especializado y muy exigente. Para mi grata sorpresa la audiencia la recibió bien. Y cuando tuve oportunidad de medirme con público que no son fans de género, o sea en Argentina, “Perdidos” causó un impacto enorme. Estoy seriamente considerando hacer segunda parte, estoy muy orgulloso del resultado y de la contribución que hará al sub género found footage.

M:  “Luna de Miel” lleva otro tipo de ruido y expectativa, y las sinopsis que han arrojado varios medios son escuetas. De manera general ¿De qué va “Luna de Miel”?

DC: “Luna de Miel” es la historia de un médico de formación que es, aparentemente, un tipo solitario y muy excéntrico pero también es respetable en su vecindario. No obstante su mayor debilidad es que tiene una tremenda obsesión por una vecina. Él tiene sentimientos muy fuertes por ella y su objetivo es, en primera instancia, conquistarla. Lo interesante es el modo en que resuelve su conquista. Decide secuestrarla y someterla a un experimento de condicionamiento de conducta, trata de educarla para que ella aprenda a amarlo aunque no se da cuenta que está gestando un monstruo vengativo. Esa es la trama superficial, porque toda la historia está envuelta por misterios y pequeños detalles que no puedo mencionar. Dejémoslo en que es una historia de obsesión y sobre lo que alguien está dispuesto a hacer para enamorar a otra.

Diego Cohen entrevista

M: Tenemos la sensación de que “Luna de Miel” es un thriller psicológico pero ahora revelas que también tiene violencia física ¿cómo es esa mezcla en la película?

DC: “Luna de Miel” tiene violencia explícita al estilo “gore hardcore”, es casi un torture porn. Todo fue hecho con efectos especiales, nada de CGI. La decisión fue simple, los primeros son mucho más realistas y desatan más emociones en la audiencia. El trabajo que hizo Rodolfo Menchaca con los maquillajes es formidable, los efectos violentos impactarán al público. Pero por otro lado tienen razón, tenemos el elemento del thriller psicológico. Hay mucho suspenso, algo que desata otro tipo de violencia e inquietudes. El reto fue entretejer ambos elementos y creo que lo logramos en la justa medida. En otras palabras cumple para los que disfrutan de la sangre y para los que son más de terror psicológico.

M: Después de las dos presentaciones, una en Blood Window y otra en el BIFFF, concretamente ¿cuándo podremos verla en México o Latinoamérica?

DC: Aún estamos comprometidos con otros festivales, todo surgió a partir de Blood Window. La premiere europea fue en Bruselas, en el BIFFF. Lo que sigue es la premiere asiática en Busán, Corea. Después de un recorrido mundial, la premier en México tiene que ser en Mórbido 2015. Ese es el plan, salvo que alguna distribuidora mayor me obligue a hacer el estreno comercial previo. Algo que por cierto es otro tema complicado, porque las escenas y el contenido no son fáciles de digerir, y sabemos que eso siempre nos restringe un poco.

M: Tomando en cuenta que tus planes se enfocan a seguir dirigiendo terror en México ¿Cómo ves la atmósfera actual del cine de género en el país?

DC: Hay dos caminos muy marcados; uno es el “safe horror”, cine de industria y de grandísimos presupuesto que generalmente no es hecho por fans del género y que por eso muchas veces no cumple con las expectativas de dicha audiencia; y dos, el cine sumamente independiente de género, que a mi gusto es el que realmente vale la pena, es el que hacemos los fans. Afortunadamente el segundo ha logrado posicionarse, no solo a nivel nacional, pero es el que ha destacado en festivales internacionales por su calidad aunque el presupuesto sea muy bajo. La opción exige mucho al realizador, pero por eso se dan grandes trabajos. El otro lado desafortunadamente no cumple esas expectativas de calidad, si no que se hace para lograr objetivos de taquilla, lo que al final restringe el desarrollo de cosas que nos gustan a los fans de género. Personalmente detesto el “safe horror”, y ésta es mi excusa. En los dos años anteriores las películas de terror mexicanas que tuvieron mejor recibimiento en la taquilla fueron, irónicamente, dos de las peores películas de su año ¡Los fans de género no queremos ver eso!

 

 

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