Por Cristina Urrutia Aldrete

La gran variedad de culturas que otorga este planeta crea un exquisito manjar de criaturas sobrenaturales con características tan variadas como extraordinarias.

El vampiro es un ser mitológico que está presente bajo diferentes nombres en todo el globo terráqueo, en esta ocasión se trata de el Nuentoter, un chupa sangre proveniente del norte de Alemania; el cual, además de su actividad implícita, se le relaciona con pestes y plagas ya que solía hacer su aparición en los períodos en que el país era azotado por enfermedades a un nivel masivo.

Su punto débil es…el limón; estos seres le tienen miedo a esa fruta glorioso que todos los mexicanos utilizan en su comida, es por por eso que en este extremo del mundo no es necesario preocuparse por ellos.

Bente Schlick es una talentosísima artista alemana, ahora residente en Hamburgo. Su pasión la ha movido entre el diseño y la ilustración digital, sus mundos son inspirados por las fantasías de Poe, Rowling y Tolkien, además, por supuesto, de la mitología tan variada de su país natal.

Nenuntoter es la representación de la bella destrucción y la sublime pestilencia. La vampira, con su típica piel nivea, sus ojos profundos y oscuros, apenas se distingue la pupila, la ausencia de ese elemento siempre ha sido estremecedora.

neuntoeter

Sus cabellos delatan la edad en la que fue convertida, un periodo entre la madurez y la vejez, sus canas comenzaban a nacer.

A su alrededor no existe más que la muerte, las mariposas, elementos alegóricos de la vida y, sobre todo, de la primavera, están muertas, marchitas; en la parte inferior unas ramas ensangrentadas, ella, en su boca, dejó el rastro de que recién se alimentó… también vive de la naturaleza.

Pero, a pesar de su fuerza destructiva, ella sigue siendo bella; al igual que su presa, y se reconocen tan iguales que se posa en uno de sus cabellos juveniles.

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