Por Roberto Kalabera.

Con eso de la venida papal encima de uno, y ya que todos los mexicanos se están arrepintiendo de sus pecados y se están confesando para que no se los lleve el infierno, les tengo que contar algo que me está quemando hasta dentro: hace unos fríos días, tan malditos y llenos de smog,  yo vi al diablo. ¡YO VI AL DIABLO!

Y no fue bonito, pero tampoco desagradable. Es más, hasta creo que me gustó.

Calma, paisanos, antes de que me tiren de hereje o satánico empedernido, no es por ahí la cosa como ustedes creen: lo siguiente arriba mencionado lo digo debido a que hace no mucho (esta semana) vi la nueva movie de terror del sanguinario Kevin Greutert, la cual se titula originalmente “Visions”, y que por supuesto, como todo buen ingenio azteca, en español lo representaron eficazmente en “Yo Vi al Diablo”; y digo eficazmente porque funciona muy bien este tipo de traducciones al momento de jalar a audiencias hacia los cines, y en especial cuando la máxima autoridad sacra en el mundo se encuentra por visitar tu casa. A partir de aquí, esta película ya tiene (para mi ver) un punto a favor, y todo gracias a la ocurrente mercadotecnia del universo del entretenimiento.

Visions

 

Por otro lado, el sádico Greutert nos tenía un poco mal acostumbrados con su encantador Torture Porn, al dirigir las de antaño ya “Saw VI” y “Saw 3D” (VII), que al ver ahora en pantalla su vuelta al terror liderando una historia sobre un posible pseudo ente endemoniado que acecha “ligeramente” a unos casi recién padres de familia, pues ese encanto que cargaba atrás, tanto en la dirección como en la edición, se ha transformado en una suave navajita de cuchillo, encontrando su lugar (como la mayoría) en ese amplio espacio de fórmulas hollywoodenses que no muestran un extraordinario, sino que sencillamente muestran, y , de acuerdo, nos asustan y sorprenden de vez en cuando, pero que lástima que en cuanto se prende la luz de la sala el feedback está obligado a ser efímero, sin ganas de decir algo y sólo orilla a concentrarse en lo que sí es muy cierto: “¡Ah pero qué buenas estaban las palomitas! ¿A poco no?”

“Visions”, un thriller de horror estelarizado sosamente por Isla Fisher (“Now You See Me”/ “Ahora me Ves”, 2013) quien representa el rol de la empastillada güerita embarazada Eveleigh Maddox, no es sino una dramática historia de venganza con toquesitos de suspenso gringo, no del diablo, no de un próximo anticristo por nacer, sí una similitud al famoso dicho ojo por ojo, diente por diente causado por un suceso trágico de la vida; “Yo Vi al Diablo” empieza bien (a excepción de los créditos, que parecen sacados de una serie de televisión abierta), incluso al principio las parecidas referencias de una “Rosemary’s Baby” (Roman Polanski, 1968) que viene en camino emociona, pero desafortunadamente durante el transcurso de la trama esta bonita idea se evapora.

Visions

 

Esta movie, distribuida en el país por Gussi Cinema con 280 copias y de los productores que nos trajeron “Paranormal Activity” (“Actividad Paranormal”), así como “Insidious” (“La Noche del Demonio”), es una ‘visión/premonición’ corta (apenas 82 minutos) que al final te da un giro inesperado: dos aplausos por ello.

Visions

 

Así que si este fin de semana no quieren andar de melosos pegajosos y les repatea el Día de San Valentín, y mucho menos quieren ganarse el pase al cielo idolatrando de rodillas a su merísima santidad vaticana en la Basílica de Guadalupe aquí en la capital mexicana, no se preocupen, hay opciones (aunque estén dos tres) de salir a la calle y ver algo más que gente persignándose, como ir al cine más cercano y ver al diablo.

Visions

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