El año era 199X. No recuerdo si era 92 o 93. Una tarde, mi primo, mi tía y yo, visitamos un antediluviano Videocentro, el precursor de Blockbuster en México, ambos extintos en la actualidad. A sabiendas de que éramos fans del horror, mi tía tomó un Betamax doble que tenía el rostro de un payaso de afilados colmillos. La caja decía ESO, de Stephen King, uno de los autores de los que teníamos varios libros, cada uno.

Y antes de estos, existían los Videovisa

En aquellos días, no llamábamos a las películas por su nombre en inglés. Decíamos Pesadilla en la Calle del Infierno, Juegos Diabólicos, Puerta al Infierno. Y sí, las habíamos visto todas. Para los padres de hoy (todos de mi generación y dos más abajo) seguramente parecerá completamente irresponsable el dejar que un par de púberes tuvieran acceso al cine más sangriento y lleno de desnudos que se pudiera obtener, pero, hey, ninguno de nosotros creció y se convirtió en un asesino serial.

Un día nos rentó Cruising porque éramos fans de Pacino. Pero esa es otra historia.

El punto es que no decíamos IT. Decíamos, cada que se nos ocurría: “de Estifen Kin. EEESOO”. Les apuesto a que en su cabeza sonó con la voz del presentador de la miniserie. Tal vez hasta imitan su tono. Sin embargo, la memoria es un narrador no confiable. No solo no es el actor que ustedes recuerdan, el énfasis ni siquiera es tan marcado.

El pasado nos parece cada vez más brillante, conforme pasan los años. Por eso a veces nos resistimos a la idea de los remakes, de los reboots, de las reimaginaciones. Para muchos, ESO nos metió a un mundo al que pertenecíamos. Uno en el que nuestros peores miedos surgían y nos sentíamos bien al respecto. Tenemos grabadas en la mente las apariciones del Pennywise de Tim Curry y sus frases en español ¡Bésame, niño obeso!

Pero nada de eso importa hoy, porque la nueva versión se empeña en separarse de la miniserie lo más posible, aunque con un leve homenaje a Tim Curry. De hecho, la primera versión cinematográfica de la extensa novela de Stephen King cambia también muchas cosas del material original, como todas las adaptaciones. En algunos casos funciona, pero en otros no es tan afortunada.

Sinopsis

La película cuenta la historia de siete jóvenes marginados que crecen en el pueblo de Derry, Maine, y que se autodenominan: Club de Perdedores. Por una razón u otra, cada uno de ellos es un segregado social y se convierten en un blanco particular para recibir los maltratos de la pandilla local de bullies… cada uno de ellos también ha visto cómo sus miedos más temidos se materializan en la forma de un antiguo depredador que cambia de apariencia a placer, a quien llaman IT (ESO).

Desde su fundación y a lo largo de su historia, Derry ha sido el territorio elegido de esta entidad para cazar a sus víctimas, cuando cada 27 años emerge de las alcantarillas para alimentarse de los miedos de las presas que ha elegido: los niños de Derry.

Un verano especialmente horrorizante, el Club de Perdedores se une y refuerza sus lazos para ayudarse a enfrentar sus miedos personales y así detener el ciclo de asesinatos que inició un día lluvioso, cuando un pequeño perseguía su barco de papel atrapado en una corriente de agua en la calle formada por la tormenta y que se dirigía directamente… a las manos de El Payaso Pennywise.

 

Uno de los cambios es que la historia no comienza en la década de 1950, sino a finales de 1980. Es un buen movimiento, porque la nostalgia de la audiencia actual apunta justo a esa época y porque en el segundo episodio, estaremos justo en la era actual y quienes vimos la miniserie original tendremos la edad de los personajes principales. Es un imán de taquilla casi infalible.

La dirección de Andy Muschietti no es magistral, pero hace un buen trabajo. Después de todo, la máxima es “nunca trabajes con perros o con niños”… y en esta película hay siete protagonistas muy jóvenes. La historia del Club de los Perdedores tiene algunos tropiezos en la narración al principio, lo que hace que el primer tercio de la película se sienta accidentado. Sin embargo, la tensión va creciendo conforme Pennywise, el Payaso Saltarín, atormenta a cada uno de los niños o al grupo por entero.

El payaso de Bill Skarsgård sí provoca miedo, aunque muchos estarán esperando una actuación distinta.Aunque parece un tanto infantil, este Pennywise tiene una característica esencial de la novela que no vimos en la miniserie. A pesar de tener un aspecto humanoide, hay algo desencajado y decididamente alienígena al ponerle más atención, como si hubiera “algo” que usa un traje de payaso. Eso está muy bien plasmado en la historia, en donde eso salta, se dobla, desdobla y abre sus fauces para devorar niños.

Y, hablando de los niños, el elenco actúa muy bien… con lo que se les da para actuar. Verán, en una historia de ensamble, cada participante debe tener su momento para brillar y necesitamos conocer a cada uno de ellos. Tenemos que hacernos sus cómplices y nos identificaremos, en mayor medida, con uno de ellos. Esto desafortunadamente no sucede en esta versión, en donde el personaje de Mike Hanlon no tiene mucho por hacer y, de hecho, pierde una función determinante para la secuela. Ben y Stan tampoco están muy bien desarrollados. Bill no es tan empático como debería y los que se roban el show son Richie, Eddie y Beverly.

Ese es un problema constante a lo largo de la película. Las historias de Stephen King son famosas por su atención al detalle y su extensa descripción de personajes. Vamos, después de varias páginas, sabes quiénes son, cómo suenan. Pero en dos horas y quince minutos, solo Beverly tiene un poco más de desarrollo que el resto, a pesar de que Bill tiene una importancia mayor por ser quien pierde a su hermano e inicia los eventos de ese verano.

Esta es una situación que se está volviendo regular en Warner. No solo los guiones están diluidos, sino que la edición parece sugerir que se filmaron más eventos de los que estamos viendo. No descartamos por un momento que exista una edición extendida en los planes del estudio, en la que posiblemente algunos de los personajes tengan más cosas por hacer. Pero esas ediciones deberían simplemente nutrir una película ya completa y no intentar arreglar algo que jamás se va a componer si desde un inicio, la edición original conserva esas fallas.

Mientras tanto, la película funciona a pesar de sus fallas. Probablemente no se convierta en un clásico, pero eso depende de la segunda parte, en donde probablemente se explorará el origen de Pennywise y la vida de los Perdedores 27 años después.

Ahora ¿tiene el atractivo suficiente para justificar el precio del boleto? Sí. La disfrutarán más quienes no recuerden o no hayan visto la miniserie y quienes no hayan leído el libro, pero hay suficiente material y sustos como para que sea un éxito de taquilla y que los espectadores quieran ver la segunda parte.

 

Lo bueno

  • La relación entre Richie y Eddie
  • La apariencia extraña y sobrenatural de Pennywise
  • Beverly. Les apuesto que Amy Adams será la versión adulta
  • La relación entre los chicos y sus intentos por tener la atención de Beverly
  • La sangre. Es mucho más brutal que la miniserie en varios momentos
  • Las referencias a la miniserie y a personajes de la novela

 

Lo malo

  • No nos sentimos completamente en la época en la que está situada la película. En Stranger Things supieron hacerlo bien, pero aquí no nos sentimos transportados a 1989 del todo
  • Hay un leitmotiv cada vez que Pennywise aparece que bien podría desaparecer
  • Mike, Ben y Stan no fueron propiamente desarrollados
  • Los enfrentamientos con Pennywise son más Liga de la Justicia que Goonies
  • El pensamiento mágico de los niños para encarar sus miedos está completamente ausente
  • El incierto destino de algunos personajes nos hace pensar que no participarán en la segunda parte
  • Los niños están solos… pero no se siente esa soledad tan particular de la infancia
  • Hay un elemento importante de la historia que se tomó de manera muy literal
  • Los miedos de los niños no son lo suficientemente primarios como para que la audiencia los comparta
  • Algunas animaciones por computadora son muy desafortunadas

Calificación: 7.5 de 10

 

Título ESO (IT)

Dirigida por Andy Muschietti

Protagonistas Bill Skarsgård, Jaeden Lieberher, Jeremy Ray Taylor, Sophia Lillis, Finn Wolfhard, Wyatt Oleff, Chosen Jacobs, Jack Dylan Grazer, Nicholas Hamilton y Jackson Robert Scott.

Estreno 14 de septiembre

 

ESO es una adaptación completamente nueva cuya tensión aumenta conforme avanza la historia, pero que carece de la magia del pensamiento infantil para volverse parte de las pesadillas de las nuevas audiencias

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