Hoy escribo con tinta dos veces negra. Las últimas han sido horas verdaderamente oscuras para muchísimas personas en diferentes regiones del país. El desastre que golpeó mi ciudad el pasado martes, me permitió dimensionar lo que vi con ojos infantiles hace exactamente 32 años. Cruel y siniestra coincidencia. Las imágenes de devastación que cunden en los distintos medios de comunicación dan validez a lo dicho por Emilio García Riera: “El cine es mejor que la vida”. Como un equilibrio indispensable, se encuentran las incontables demostraciones de humanidad y heroísmo de la sociedad civil y los miembros de las instituciones. Ellos han trabajado incansablemente, de distintas maneras, para arrojar algo de luz a la tragedia. A sus esfuerzos se sumarán, en las próximas horas, manos solidarias que llegarán desde otros países. Todos los involucrados –víctimas y rescatadores- merecen el mejor desenlace. Por fortuna, el horror de la realidad no siempre triunfa.

Roberto Coria es investigador en literatura y cine fantástico. Imparte desde 1998 cursos, talleres, ciclos de cine y conferencias sobre estos mundos en diversas casas académicas del país. Es asesor literario de Mórbido. Condujo el podcast Testigos del Crimen y escribe el blog Horroris causa, convertido en un programa radiofónico.

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Written by Roberto Coria
Roberto Coria es investigador en literatura y cine fantástico. Imparte desde 1998 cursos, talleres, ciclos de cine y conferencias sobre estos mundos en diversas casas académicas del país. Es asesor literario de Mórbido. Escribió las obras de teatro “El hombre que fue Drácula”, “La noche que murió Poe” y “Renfield, el apóstol de Drácula”. Condujo el podcast Testigos del Crimen y escribe el blog Horroris causa, convertido ahora en un programa radiofónico. En sus horas diurnas es Perito en Arte Forense de la Procuraduría General de Justicia del que anteriormente era conocido como Distrito Federal.