Por Eric Ortiz García

Han pasado 10 años desde que el cineasta francés Xavier Gens se dio a conocer con su ópera prima Frontier(s), la cual es asociada con el llamado “nuevo extremismo francés”. Pero Gens no se ha quedado estancado dentro de un mismo género y su más reciente largometraje, Cold Skin, es una adición al fantástico con ecos de H.P. Lovecraft y del mexicano Guillermo del Toro.

Cold Skin está basada en la novela catalana de Albert Sánchez Piñol y se desarrolla a principios del siglo pasado, en una remota isla donde el protagonista Friend (David Oakes) arriba para encargarse de una labor monótona y solitaria: estudiar el clima del lugar durante un año. El aspecto misterioso de la cinta aparece desde el inicio, cuando el viejo Gruner (Ray Stevenson) – quien está a cargo del faro – dice que el antiguo meteorólogo simplemente se fue de la isla sin dejar rastro.  Muy pronto Friend descubrirá  la particular rutina de Gruner: matar a las violentas criaturas anfibias que suelen salir del mar por las noches. La historia se torna aún más interesante porque Gruner vive junto a una de las criaturas (eventualmente bautizada por Friend como Aneris e interpretada por Aura Garrido), fungiendo como amo y amante de la misma.

Cold Skin tuvo su estreno en México como parte de Mórbido Fest, con Xavier Gens en persona. Para conocer más sobre esta cinta, les compartimos nuestra entrevista con su director.

Aunque la película se desarrolla en una sola locación, no deja de ser un proyecto enorme, con muchos efectos especiales. Es interesante que está hablada en inglés, lo cual me recordó el caso de Luc Besson y Valerian and the City of a Thousand Planets, una gran producción francesa también en inglés. ¿Qué piensas de esta tendencia?

La cuestión es que si queremos hacer un filme en una escala épica, nos limitamos a ciertos países si lo hacemos solo en francés. Fue muy importante hacerla en inglés para reunir el presupuesto necesario para las locaciones, todos los efectos especiales y la visión del filme que yo tenía.

¿Cuáles eran los temas del libro original que querías explorar en la versión cinematográfica?

Cuando leí el libro, para mí el principal tema era el miedo de Gruner. Si lees el libro entiendes que Gruner es alguien que está destruyendo a los demás, que no puede amarlos ni sentir algo por ellos, porque está muy asustado, tanto que prefiere matar. Esta matanza es su razón para vivir; si su guerra contra las criaturas termina, su vida no tendría significado. Yo quise tomar esa dirección.

¿Crees que el personaje de Gruner representa buena parte de la historia de los humanos?

Sí, por supuesto, siempre repetimos los mismos errores. Si ves la colonización española en Sudamérica, básicamente destruyeron a la civilización una vez que arribaron ahí. Cold Skin es sobre colonización.

Creo que es importante intentar entender a los demás y si queremos un mejor futuro, deberíamos comunicarnos y educarnos en lugar de seguir matándonos los unos a los otros.

Ahí es donde entrar el protagonista Friend, porque empieza a entender a las criaturas. ¿Qué puedes comentar sobre este personaje?

Friend también está asustado al comienzo y apuñala a una criatura en vez de tratar de entenderla; él es el primero en matar. Es un personaje asustado que se protege a sí mismo, luego comienza a disparar porque es naturalmente agresivo. Pero el primer día que sale antes del ataque, ve un círculo con las conchas y trata de entender qué es. Más tarde entenderá su error y realmente se enamorará de la criatura Aneris porque entiende quien es ella, mientras que la película se convierte en algo más antropológico, filosófico e intelectual.

El primer acto es más típico de una película de género y en el segundo acto se explora la relación entre los tres personajes y así entendemos más a la criatura. También se convierte en una cinta de acción y guerra, con una historia de amor en medio. El género de la película evoluciona junto con la perspectiva de Friend.

Con las criaturas del océano recordé algo como Dagon de Stuart Gordon, basada en la obra de H.P. Lovecraft. Obviamente tu cinta está basada en un libro, pero ¿tuviste alguna otra influencia para el look de las criaturas?

No, básicamente hablamos mucho con científicos durante la pre-producción, para definir el look de las criaturas. Para mí era importante que lucieran lo más realista posible, con cinco dedos, tamaño de humano, aunque como son anfibios, pueden nadar y también gatear fuera del agua. Tuvimos que acercarnos al origen del mito de las sirenas, porque al final claramente nos damos cuenta que Aneris es una sirena. Cada mito tiene un origen y Cold Skin es sobre el origen del mito de la sirena.

Tanto Cold Skin como The Shape of Water de Guillermo del Toro se estrenan en México en enero. ¿Crees que el público encontrará alguna conexión?

¿En enero también? Wow [risas]. Todavía no he visto The Shape of Water pero he escuchado que ambas se complementan. Una es más sobre la historia de amor y mí película es sobre exploración; creo que Cold Skin podría ser como el origen, porque en The Shape of Water una de las criaturas ya fue capturada para experimentos. Es algo así como una secuela [risas].

En la sesión de preguntas y respuestas dijiste que hiciste un filme como Cold Skin porque te convertiste en papá. Pero, ¿aún estás abierto a cintas más extremas como Frontier(s)?

Si es una buena historia, aunque sea extrema, por supuesto que sí [risas]. No hay problema. Simplemente que en ese momento de mi vida necesitaba hacer Cold Skin. De hecho no sabía que Frontier(s) influenció a las personas. Es gracioso, yo solo hago las películas que quiero, no pienso en una carrera, simplemente trato de hacer cintas honestas.

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