Por Eric Ortiz García

La décima edición de Mórbido Fest contó con algunos filmes que también se presentaron en festivales de alto perfil como Toronto y Venecia. De la famosa sección Midnight Madness del TIFF llegó el largometraje francés/belga Laissez bronzer les cadavres, lo nuevo de Hélène Cattet y Bruno Forzani, la pareja de directores detrás de Amer y The Strange Colour of Your Body’s Tears.

En Laissez bronzer les cadavres la trama es mínima: un grupo de ladrones roban varios kilogramos de oro y deciden esconderse en una remota villa, aunque su plan comienza a sufrir las típicas alteraciones desde que se encuentran en el camino a una mujer, su hijo y su criada, quienes se dirigen al mismo lugar. El arribo de un par de policías a la villa complicará aún más la situación y dará paso a una exhibición de avaricia, traición y, por supuesto, a muchos balazos.

Desde los primeros instantes queda claro que estamos ante un constante despliegue técnico, en el que cualquier situación – hasta una simple platica entre dos personajes – será elevada por el estilo que le imprimen los directores. Laissez bronzer les cadavres remite a los spaghetti westerns de antaño – ahí está el uso de close-ups y el reuso de temas de Ennio Morricone – y a los filmes italianos de crimen, conocidos como poliziotteschi. Al mismo tiempo, Cattet y Forzani traen elementos surrealistas para una mayor riqueza visual, y un imaginativo juego con el tiempo que les permite abarcar el punto de vista de cada uno de los personajes involucrados en la locura. Laissez bronzer les cadavres es un filme donde el estilo y la manufactura lo es todo.

Por otra parte, desde la sección Venice Days del festival de Venecia, arribó a Mórbido la galardona cinta australiana Hounds of Love, ópera prima de Ben Young que se desarrolla en 1987. Durante la presentación de la cinta, el programador del festival, Abraham Castillo, reveló que Young no estaba interesado en mostrar violencia en pantalla de forma explícita, a pesar de lidiar con un tema que en manos de otro director hubiese podido terminar en un festín del llamado torture porn.

Inspirada por eventos reales, aunque no está enteramente basada en los mismos, Hounds of Love es la historia de Vicki, una jovencita que luego de escapar de la casa de su madre para ir una fiesta sin permiso, trata de comprar droga de una pareja de extraños (Evelyn y John White), quienes eventualmente la invitan a su hogar para un trago, le adulteran su bebida, y la secuestran. Estos psicópatas mantienen una relación amorosa y su rutina criminal consiste en abusar juntos de sus víctimas – sexual y físicamente – para después asesinarlas, enterrarlas, y comenzar de nuevo.

En vez de mostrar los abusos, Young construye un estudio de personajes perturbados. El secuestro de Vicki es diferente para la pareja de asesinos seriales porque pone en evidencia la inseguridad de Evelyn, el anhelo que tiene por recuperar a sus hijos, y su dependencia a John, quien a su vez es un hombre frustrado y que en cualquier momento se puede tornar violento en contra de su mujer. Young también le pone atención a los padres divorciados de Vicki, desesperados por la incapacidad de una policía que minimiza la posibilidad de que en el lado suburbano de Perth, Australia puedan ocurrir actos de horror puro.

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