Algo que el cine de Guillermo del Toro ha establecido muy bien a lo largo de los años, y que comprobamos desde nuestra tierna infancia gracias al perro Scooby-Doo, es que el hombre es el verdadero monstruo. De ello no cabe la menor duda: el millonario moribundo Dieter de la Guardia (Claudio Brook) en La invención de Cronos (1992), el codicioso homicida Jacinto (Eduardo Noriega) en El espinazo del diablo (2001), el sádico Capitán Vidal (Sergi López) en El laberinto del Fauno (2006), la asesina Lucille Sharpe (Jessica Chastain) de La cumbre escarlata (2015) y el violento y misógino Coronel Richard Strickland (Michael Shannon) en la hoy celebrada La forma del agua (2017). Espero nunca encontrarme con ninguno de ellos. Incluso el trágico protagonista de su ópera prima Jesús Gris (Federico Luppi), antes de alimentarse con la sangre de su pequeña nieta Aurora (Tamara Sanath), en un último instante de lucidez y humanidad, prefiere destruir el artefacto que lo condenó a la oscuridad. Confirman una máxima que nos enseñaron nuestras abuelas: teme más a los vivos que a los muertos. Lo que abre la puerta para que promocione una de mis nuevas actividades.

Stephen King –quien no necesita presentaciones- dijo que Hannibal Lecter –quien tampoco las requiere- es el Conde Drácula de la era de las computadoras y los teléfonos celulares.  La afirmación del popular escritor es certera en muchos sentidos: ambos personajes –el vampiro y el asesino en serie- comparten muchos aspectos en común más allá de sus hábitos sanguinarios. Los orígenes de las creencias en los primeros podrían explicarse gracias a la errónea interpretación que el Hombre hizo de la existencia y actividades de los segundos. El curso Legado de sangre: del vampiro al asesino en serie pretende examinarlos, así como la huella que han dejado en las Bellas Artes.

Dirigido a personas interesadas en las dos figuras, así como interesados en las ciencias forenses, el Derecho Penal, la historia de la criminalidad y particularmente en la literatura y el cine de horror, exploraremos temas como una definición y significados del vital fluido, los principios de nuestra fascinación por el mal, el vuelo del vampiro alrededor del mundo, los antecedentes literarios del vampiro y sus sucesores, el extraño caso de Jack el destripador desde Robert Bloch hasta Alan Moore y la creación del término asesino en serie.

Todo a través de 12 sesiones a partir del próximo sábado 27 de enero de 2018, con sede en el Edificio Adolfo Sánchez Vázquez de la División de Educación Continua de la Facultad de Filosofía y Letras de mi Universidad. Su costo es de 3600 pesos, con varias pautas de descuento. El temario completo, así como una bibliografía sugerida, se encuentran aquí. Queda abierta la invitación. Espero verlos por ahí.

Roberto Coria es investigador en literatura y cine fantástico. Imparte desde 1998 cursos, talleres, ciclos de cine y conferencias sobre estos mundos en diversas casas académicas del país. Es asesor literario de Mórbido. Condujo el podcast Testigos del Crimen y escribe el blog Horroris causa, convertido en un programa radiofónico.

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Written by Roberto Coria
Roberto Coria es investigador en literatura y cine fantástico. Imparte desde 1998 cursos, talleres, ciclos de cine y conferencias sobre estos mundos en diversas casas académicas del país. Es asesor literario de Mórbido. Escribió las obras de teatro “El hombre que fue Drácula”, “La noche que murió Poe” y “Renfield, el apóstol de Drácula”. Condujo el podcast Testigos del Crimen y escribe el blog Horroris causa, convertido ahora en un programa radiofónico. En sus horas diurnas es Perito en Arte Forense de la Procuraduría General de Justicia del que anteriormente era conocido como Distrito Federal.