Hoy es el Día de la Marmota en Estados Unidos, una fecha en la que la tradición dicta que una marmota, Phil de Punxsutawney, “adivinará” si el invierno durará más o menos tiempo. Es, también, el escenario de una historia clásica de bucles temporales, Groundhog Day (Harold Ramis, 1993), en donde Phil Connors, un presentador del clima, queda atrapado en el Día de la Marmota.

En el mundo, hemos estado viviendo nuestro propio Día de la Marmota, básicamente desde el 2 de febrero de 2020: despertamos, estamos encerrados, lavándonos las manos, alejándonos unos de otros. Siempre es el Día de la Pandemia en este extraño planeta. Así que, sírvanse sendas porciones de tamales y pasteles y, cuando termine el home office, disfruten de las siguientes historias de bucles temporales, una y otra vez.

 

Feliz Día de tu Muerte 1 y 2 (Christopher Landon, 2017 y 2019)

Una pedante universitaria despierta en el dormitorio del novio de una de sus amigas, después de una noche de juerga. Es el día de su cumpleaños, pero muere asesinada por un misterioso atacante. Sin embargo, despierta en la misma habitación y se da cuenta de que no podrá librarse de su destino a menos de que capture al asesino. Y, cuando logra su cometido, la segunda parte nos lleva al mundo de los universos paralelos.

 

El Incidente (Isaac Ezban, 2014)

Parte de la programación de la edición 2014 de Mórbido Fest, El Incidente nos muestra a dos grupos de personas que tienen que vivir el mismo día una y otra vez, aunque con un enfoque distinto: aunque en el exterior el tiempo está detenido, para los personajes sigue avanzando y continúan envejeciendo. Una historia de bucles dentro de bucles, dentro de bucles, creada por un director mexicano.

 

Primer (Shane Carruth, 2004)

Dos ingenieros y amigos desarrollan tecnología que, sin querer, les permite viajar en el tiempo en bucles temporales controlados. A la par que buscan tomar ventaja del conocimiento que poseen, empiezan a sufrir los efectos de las idas y regresos, mientras se ocultan de sus versiones más jóvenes. Con pocos efectos visuales, mucha imaginación y atención a cómo se desarrolla un adelanto científico, la película te volará la cabeza continuamente.

 

Edge of Tomorrow (Doug Liman, 2014)

El carismático, pero cobarde Mayor William Cage queda atrapado en un bucle temporal cuando, al enfurecer a un general, es enviado al frente de una guerra con una especie alienígena que parece adivinar las tácticas de los humanos. Cage sacrifica su vida y es cubierto por la sangre de una de las criaturas y despierta, una y otra vez, en el día de la batalla decisiva por la defensa del planeta. 

 

The Final Girls (Todd Strauss-Schulson, 2015)

¿Hay algo peor que terminar atrapado en un bucle temporal? Sí, que además, el escenario sea un sangriento slasher. Un juego divertido con los tropos del cine de terror y de ciencia ficción en el que un grupo de jóvenes ingresa a un mundo en el que Camp Bloodbath, una nada sutil parodia de Viernes 13, es la realidad (y protagonizada por la madre de una de las protagonistas).

 

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