Por Eric Ortiz García

 

Hasta los huesos (Bones and All, 2022) es la nueva colaboración entre el director italiano Luca Guadagnino y el guionista estadounidense David Kajganich, artífices del remake Suspiria: El maligno (Suspiria, 2018).

En esta ocasión, parten de la novela del mismo nombre –escrita por Camille DeAngelis– y abordan el tema del canibalismo. Es una aproximación que inevitablemente remite a Voraz (Grave, 2016) de la francesa Julia Ducournau: los protagonistas de Hasta los huesos no pueden evitar comer carne humana pues el canibalismo es parte de su naturaleza heredada.

Protagonizada por la joven Taylor Russell y el célebre Timothée Chalamet, Hasta los huesos también es una mezcla de relato coming-of-age, road movie e historia de amor. Antes de su estreno en México (1 de diciembre), Mórbido Fest platicó sobre estos temas con el guionista Kajganich.

 

Mórbido Fest (MF): ¿Qué pensaste inicialmente del libro de Camille DeAngelis?

David Kajganich (DK): La trama del libro es sobre una mujer joven que conoce su identidad como una caníbal y cómo esto es aterrador: no sólo por lo que deberá hacer, también porque significa que necesariamente tendrá que vivir fuera de la sociedad.

Conecté personalmente con el libro al haber crecido en una parte rural de Estados Unidos siendo gay, en una época cuando no era claro cómo íbamos a encajar, si éramos bienvenidos o habría peligro o violencia. Decodifiqué el canibalismo de esa manera, pero también parecía una metáfora tan poderosa que muchas personas podrían decodificar de diferentes maneras. Eso era emocionante del proyecto, es raro encontrar algo que funcione como metáfora en varios sentidos.

MF: ¿Qué opinas de la aproximación al canibalismo como algo natural y hereditario?

DK: Tienes que decidir en qué género te encuentras principalmente. Hasta los huesos ciertamente tiene escenas que emplean la gramática del cine de terror, pero no sé si la llamaría un película de terror.

Cuando estaba escribiendo el guión decidí que no iba a tratar al canibalismo de la forma en la que una película de terror lo haría: construir una mitología alrededor para resaltarlo. Para mí, sólo era algo más interponiéndose en la felicidad y comodidad de estos personajes.

Una vez que relegas un concepto del terror dentro del lenguaje del naturalismo, es más interesante porque se vuelve algo de los personajes y no de la trama o del género del filme. Se siente raro, ¿cierto? El concepto no se sostiene como lo haría en un filme de terror típico. Sólo es un hecho y lo que los personajes tienen que hacer para sobrevivir.

 

MF: Hasta los huesos tiene elementos de coming-of-age, historia de amor y road movie. ¿Cómo lograste hacer esta combinación?

DK: Puede ser técnicamente difícil organizar un filme que incluye muchos géneros o tonos, pero me di cuenta que así fue mi experiencia al crecer durante la adolescencia: una tarde estoy en una película de terror pero esa noche estoy en una historia de amor y la mañana siguiente estoy en una road movie. De eso se trata crecer y nadie te lo dice: es una experiencia multigénero.

MF: ¿Fue difícil vender esta peculiar propuesta en Hollywood?

DK: Los estudios necesitan estar tranquilos y algo reconfortante es que era un libro popular. Pero lo más tranquilizador es que atrajo a gente como Timmy Chalamet, Trent Reznor y Atticus Ross, ellos tienen un enorme número de seguidores. El estudio que al final compró el filme sabía que tendríamos una audiencia, a pesar de que es verdaderamente un filme raro.

MF: Después de completar un guión, ¿qué tan cerca permaneces de la filmación?

DK: Con Luca Guadagnino, muy cerca porque hemos establecido mucha confianza y siempre me invita a estar con él en el set y en el cuarto de edición. Los guiones que escribo para él son muy precisos y detallados, hago mucho trabajo para construir el mundo y que el diseñador de producción o el

supervisor musical puedan sacar cosas del guión. Me gusta que los guiones tengan puntos de partida para los diversos departamentos, que todos empiecen en la misma dirección, aunque ellos terminan tomando sus propias decisiones.

 

MF: ¿Cómo ha sido la evolución de tu relación con Luca Guadagnino?

DK: Entre más trabajamos juntos se vuelve más simple porque a estas alturas nos anticipamos a los pensamientos del otro. Esto nos da valor para afrontar proyectos cada vez más complicados. El próximo filme que haremos juntos es el más complicado de todos y no pienso que lo hubiéramos logrado realizar al inicio, necesitábamos construir un nivel de confianza y de sensibilidad compartida para afrontar algo tan complejo como lo que haremos.

Para mí es la relación profesional perfecta porque también es una amistad. Nuestra amistad es el combustible para que la relación profesional continúe creciendo.